#Reseña | Fade Out de Tatiana Goransky, por Luis Alexis Leiva

#Reseña

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Ficha técnica:

Libro: Fade Out

Autora: Tatiana Goransky

Editorial: Galerna

Año: 2016

1 Narrativa Argentina contemporánea.

 

Enjoy the silence

Por Luis Alexis Leiva:

Editorial Galerna publica Fade Out, de Tatiana Goransky. Un libro cargado de música y búsquedas de armonía.

Tres voces. Leer dos voces hubiera sido leer en estéreo. No, leemos tres voces, y ahí está la primera impresión de Fade Out: leemos en surround. Y la metáfora no es ociosa, ya que Tatiana Goransky —escritora, cantante de Jazz, formada en danzas clásicas, recibida en artes dramáticas y artes combinadas— vive rodeada de música.

Fade Out (Editorial Galerna) es básicamente un diario. Pero es un diario escrito por tres personajes: Kumiku, su hija Renata y un escritor fantasma, quien utiliza los testimonios escritos por las dos protagonistas para hacer un libro sobre ellas. ¿Por qué son importantes estas dos mujeres? Porque Kumiku transmite música desde sus oídos. Una playlist internacional que no puede detener, ni elegir, ya que cada canción que reproduce representa algo de su estado de ánimo. Renata, su hija, tiene la misma particularidad, pero solo reproduce tangos, valses y milongas. Completa el trío de mujeres Estercita, la que oficia de hija putativa de Renata. Estelita es muda, tanto vocal como auditivamente. El que sí habla y completa las tres voces es el escritor Fantasma.

Por consecuencia de voces, participamos como lectores de la construcción de una obra. Leemos los fragmentos de un libro que nunca saldrá a la luz. Y esta incompletud se transluce en los temas de los que habla Fade Out, porque ambas protagonistas buscan algo específico: la reproducción de silencio. Como sus playlist no dejan de sonar y transmitir sus sentimientos, no tienen intimidad, nada de lo que piensan o sienten puede ser ocultado. Entonces, el momento de más plenitud existencial es logrado recién cuando pueden transmitir silencio —que no es lo mismo que hacer silencio. Y en esta búsqueda transcurren las existencias de las protagonistas musicales.

Buscan el silencio como quién busca el control de su ser, como quien busca el nirvana. Ellas llegan al silencio para poder controlar sus poderes de manera completa, para poder llegar al placer mayor de sus vidas, a su plenitud como seres.

El escritor fantasma es un parásito que va construyéndolas e imaginándolas. Y su búsqueda es distinta. Es como un lector que no entiende la metáfora. De estas tres voces, vamos armando una historia incompleta, fragmentaria, pero a la vez clara y sonora, precisa… afinada, sería la palabra exacta.

Hay una diferencia en los métodos de la búsqueda del silencio. Renata busca como una científica, a prueba y error, con repetición de métodos ya probados. Ella es la racional, la que intenta encontrar las cosas por medios lógicos. En cambio su madre, logra lo que busca por medios sentimentales, orgánicos —orgásmicos— e instintivos. Son los dos polos del descubrimiento humano. Estela es la contemplación silenciosa, la que no busca, la que une, la que equilibra. Y el escritor fantasma es la torpeza humana, es el que confunde una ironía por una literalidad, el que confunde porque está en otro aspecto de la búsqueda.

Otro aspecto importante es el tratamiento sobre los hombres. Los personajes masculinos —fuera del Fantasma— están totalmente desdibujados. Están analizados y vistos por la visión de la mujer, no hablan por sí mismos. Son importantes, pero no son imprescindibles. Hay una elección del hombre y de sus características, y de lo que a ellas les importa de los hombres, pero es solo una visión de ellas.

El lenguaje de Fade Out es claro y sin demasiadas florituras. La historia lo abarca todo. En esa multiplicidad de voces, construimos historias que van metiéndose una dentro de otra, como cajas chinas. La trama parece oscurecerse más y más mientras nos acercamos al final pero no termina de explotar. Se va en un momento alto, casi operístico, en una imagen que nos recuerda a Tom Hanks en Philadelphia pero sin HIV y obsesivo, rodeado de pantallas como en Sliver.

Fade Out es amena, sencilla pero profunda, que merece ser leída por lo menos dos veces. Allí hay capas de interpretación que podrán encontrarse gustosamente. Tatiana Goransky no es superficial y lo demuestra en una obra de apariencia sencilla pero con guiños constantes.

También, por supuesto, están las canciones, que son el eje ambiental de todo el libro. En este caso se hizo un ejercicio de metalenguajes, de ampliación de la literatura en la realidad. Para ello, se publicó una Playlist de la “banda sonora” de Fade Out en la plataforma Spotify, la cual pueden escuchar acá:

 

El libro se consigue en Galerna (Lambaré 893) y en todas las librerías del país.

 

SOBRE EL AUTOR:

foto-solapaLUIS ALEXIS LEIVA. Escritor, Conductor de El Sonido y La Furia, de FM La Tribu.Coordinador de Talleres literarios.Ex docente. Expositor en congresos de literatura norteamericana. Camillero y fan de Radiohead.

 

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