#Poesía | Walter Lezcano

#Poesía

Por Walter Lezcano

 

*

A Willy lo distraen

las mujeres y los videojuegos

de su misión inestable:

quiere descubrir

cómo estructurar los temas

que su cabeza le tira

de forma caótica,

pero algo pasa

en el camino.

Willy se saca el porro de la boca y dice:

el jardín de senderos que se bifurcan.

Tiene una sonrisa hermosa.

 

Una cosa es hacer una canción,

otra es grabarla

y una re distinta

es alcanzar el éxtasis. 

Dios no entra en todas las habitaciones.

Su sien arde

y la lengua se le mueve sola.

Pero no alcanza.

¿Vos leíste El perseguidor?

Bueno, nada que ver.

La concha de la lora.

 

Willy no está en esto por el dinero

ni por las mujeres.

Está loco.

La onda es que el cielo

le devuelva algo.

Además trata de pescar

un sonido que parezca eterno

o una molécula de la especie.

 

Los mejores años de nuestras vidas

se están perdiendo

entre viajes al quiosco,

debates sin sentido

y notas imposibles de reproducir

con un bajo, una guitarra y una batería.

 

La fe es un pozo ciego.

 

Willy, yo también quiero

que esto dure para siempre.//

 

 

*

Mi viejo esta tarde

me cuenta de Malvinas,

de los ruidos, del hambre,

del frío, de las cuevas.

Fuma un cigarrillo tras otro.

Se le cayeron los dientes

y el puré de calabaza le cae mal.

Mira al ciego que va y viene del patio

y recuerda,

otra vez,

su máxima y única aventura.

No hay más experiencia que esa, dice.

Nunca me habla de otra cosa.

Le digo que sí a todo

aunque no entiendo realmente

y sé que mi pecho

no hubiera sobrevivido.

 

Ahora soy yo

el que le quiere contar

su única y máxima aventura.

Le quiero contar

de algo que pasó en 1976

en New York

y de otra cosa que pasó

algunos años después,

en 1995,

acá cerca, en Banfield.

Pero él ya no me escucha.

Sigue con la cantinela de Malvinas

y se va al baño a mear.

 

Ya no sabe quién soy.

El alzheimer es una mierda.

Voy a seguir insistiendo.

 

Salgo del geriátrico

destruido, como siempre,

sin poder contarle a mi viejo

de la birra que me tomé

una noche

con Dee Dee Ramone.//

 

 

*Poemas pertenecientes al libro Punk-Rock (Zindo & Gafuri, 2017)

 


SOBRE EL AUTOR:

14589577_10154100414208299_7752604880812693428_oWALTER LEZCANO, Goya, Corrientes, 1979. Docente de Literatura. Editor en Mancha de Aceite. Periodista freelance. Publicó Jada Fire (Difusión Alterna, 2011), Los Mantenidos (Funesiana, 2011), Tirando los perros (Gigante, 2012), 23 patadas en la cabeza (Difusión Alterna, 2013, Eloisa Cartonera, 2015), Humo (Vox, 2013), Calle (Milena Caserola, 2013), El condensador de flujo (La carretilla roja, 2015), Los Wachos (Editorial Conejos, 2015), Fractura expuesta (Interzona, 2015), La vida real (Viajero Insomne, 2015), Suena el afilador de cuchillos (Nulú Bonsai, 2016), 2 Poemas (Ediciones Arroyo, 2016), Working class hero (El ojo del mármol, 2016), Rejas (La carretilla roja, 2016) y Violencia doméstica (Santos locos, 2016) Participó de las antologías: Esto pasa. Poesía en Buenos Aires (Llanto del mudo, 2015), Nunca seré poesía. Obra poética de Ricky Espinosa (Milena Caserola, 2015), Una remera rockera (ArteZeta, 2016) y Pobre diablo (Pelos de punta, 2016)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s